la mud

Llega llena de contento con su cargamento de felicidad y toma asiento y dice: “Desapareció la MUD en plena reestructuración y nos queda la OEA. Así dijo ayer mi padre, y se sentó a leer las 75 páginas de la carta nada democrática que Almagro le envía a Su Excelencia Patrick Andrews, para decirle que desde el 30 de mayo de 2016, cuando le envió otra carta, no le han parado nada para aplicarle la Carta a Venezuela”.

Se detiene y respira hondo. Y vuelve: “Mi padre, cuando leyó la primera página, y vio que las fuentes de Almagro para pedir la aplicación de la Carta eran Mitzi Capriles, Enrique Capriles, María Corina Machado, el diario El País de España, el ABC de España, el New Herald de Miami, Lilian Tintori, un comunicado de la MUD, la Universidad Católica Andrés Bello, me pegó un grito: ‘Aléjate, Cinthya, que esto da vergüenza’. Y cuando intentó seguir leyendo y vio que eran 75 páginas, dijo: ‘No me eches más cartas, Almagro’”.

El mesonero se acerca y deja las dos tazas de café sobre la mesa. Mira a Cinthya de frente y le dice: “Cómo extraño la botellita de agua Evian. Y por lo visto, esa no volverá”. Cinthya sonríe y toda la belleza del mundo se detuvo por un momento en su boca. El mesonero se sobrepuso y logró salir caminando.

Y sigue Cinthya: “Nunca se ha perdido tanto dinero, tanto nacional como internacionalmente, en una gente que ha demostrado ser superincapaz. Y después que habían dejado solo a Almagro, ahora vuelven con él porque piensan que esa es su esperanza blanca. Dice mi padre que el informe de Almagro, si lo lees en voz alta, te quedas con mal aliento durante todo el año, porque aquello hiede”.

Pasa una linda y elegante mujer a nuestro lado, y descubre a Cinthia, se detiene y dice: “¡No puede ser!”. Cinthya la ve y se pone de pie y se abrazan. “Y de la MUD no me hables, Cinthya”. Y las dos se ríen. Cinthya me presenta a la mujer. Y me dice: “Mucho gusto, Sara Mendoza”. Y después siguieron los saludos de siempre y, para despedirse, Sara nos dijo: “Perdonen que me vaya, pero es que estoy viajando más que el diputado Florido, y voy saliendo a Maiquetía”.

“Vamos evolucionando, amigo, antes fue la Coordinadora Democrática, después la MUD, y ahora la OEA la que va a tumbar al chavismo. Ya no saben qué hacer”, termina riéndose Cinthya.