Faja-Petrolífera-del-Orinoco

Caracas, 07 de enero de 2017.- A través de la perforación del pozo Canoa-1, el siete de enero de 1936, la Faja Petrolífera del Orinoco, ubicada en Venezuela, evidenciaba al mundo los grandes yacimientos de crudo pesado que estaban en el extenso territorio nacional de más de 55 mil kilómetros cuadrados entre los estados Apure, Barinas, Guárico, Anzoátegui, Monagas y Delta Amacuro.

El pozo, situado en las cercanías de la comunidad La Canoa, al sur del estado Anzoátegui, estuvo activo aproximadamente 44 días produciendo 44 mil barriles netos día de crudo de 7 grados API.

Para esa oportunidad, las actividades de explotación fueron abandonadas por la compañía transnacional Standard Oil Company, que declaró el pozo muerto, debido a la dificultad para extraer el hidrocarburo extrapesado.

Décadas después, exactamente el primero de mayo de 2007, la historia tomó otro rumbo con  la nacionalización de la Faja Petrolífera del Orinoco Hugo Chávez, pues se convirtió en el punto de inflexión entre los vestigios de una Petróleos de Venezuela (Pdvsa) entreguista, y las políticas soberanas que impulsó el Gigante de la Revolución Bolivariana de Venezuela.

El objeto fue poner fin al proceso de privatización de la industria petrolera, iniciado durante la década de los años 90.

La cuarta República bautizó los bloques de la Faja Petrolífera del Orinoco como Machete, Zuata, Hamaca y Cerro Negro; pero el Comandante Hugo Chávez Frías llegó para dignificar la historia y reconfigurar el panorama con la valentía de los héroes venezolanos, y los denominó Boyacá, Junín, Ayacucho y Carabobo, respectivamente, territorio en el que impuso el espíritu emancipador de los ancestros libertadores.

A 81 años de aquel descubrimiento, la nueva Pdvsa celebra con orgullo la recuperación de esta magna reserva al servicio de los proyectos de inversión social y operacional del pueblo venezolano.

Fuente: Portal web Pdvsa