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Caracas, 05 de diciembre de 2017.- El 5 de diciembre de 1924, a los 66 años, murió en San Juan de Puerto Rico el expresidente de Venezuela, general Cipriano Castro.

Castro fue objeto del odio y la conspiración por parte de Estados Unidos porque su gobierno resistía firmemente la política imperialista y por desarrollar una consecuente acción que obligaba a las compañías extranjeras a respetar las leyes y la soberanía venezolana, reseña nota del Psuv.

En 1902, Venezuela fue agredida y bloqueada por buques de Inglaterra, Alemania y, en menor medida Italia, Holanda, Bélgica, España y México.

En 1908, Juan Vicente Gómez, entonces vicepresidente de la República, aprovechó la ausencia de Castro, quien viajó a Europa para atender quebrantos de salud, y dio un golpe de Estado con apoyo de barcos de guerra de Estados Unidos.

Una vez separado del poder y negada la posibilidad de regresar a Venezuela, Castro sufrió el acoso de las potencias que enfrentó durante los ocho años que estuvo en el poder.

Al no poder concretar una invasión armada, se marchó a Madrid, luego a París. A finales de 1912 pretendió pasar una temporada en Estados Unidos, pero fue apresado y vejado por las autoridades de inmigración y obligado a marcharse en términos perentorios (febrero de 1913).

Finalmente, se establece en Santurce, Puerto Rico (1916), bajo una estrecha vigilancia de espías enviados por Juan Vicente Gómez, quien posteriormente asume la presidencia y se convirtió en el dictador con mayor tiempo en el poder en Venezuela.

Sus restos reposaron en el cementerio de San Juan de Puerto Rico hasta el 25 de mayo de 1975, cuando fueron repatriados e inhumados en su natal (Capacho Viejo, estado Táchira). El 14 de febrero de 2003 fueron trasladados al Panteón Nacional. /JB