Foto: Archivo
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Caracas, 05 de diciembre de 2017.- Hace cuatro años fallece uno de los referentes históricos más importantes del siglo XXI, galardonado con la primera entrega del Premio Internacional Simón Bolívar de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (Unesco) en 1983, mientras estaba preso, Nelson Mandela.

Madiba como cariñosamente se le llamaba, fue presidente de Suráfrica en el período 1994-1999, tras el fin del régimen del Apartheid, sistema de segregación racial impuesto por el Reino Unido y que se mantuvo varias décadas después de su independencia.

Por luchar contra este sistema de segregación, Nelson Rolihlahla Mandela (Mvezo, 18 de julio de 1918) fue apresado y juzgado junto a otros nueve acusados por sabotaje e intentar de derrocar al Gobierno. Este juicio pasaría a la historia como Rivonia (por la localidad donde se celebró).

Desde su celda, en centro de reclusión Robben, Mandela aguantó 28 años de torturas y animaba a los otros reos a seguir viviendo, para así convertirse en el principal símbolo de la resistencia negra en Sudáfrica.

En sus años de prisión perdió a su madre y a un hijo. No pudo asistir a ninguno de los dos funerales. Demasiado tiempo encerrado en condiciones deplorables, sin apenas visitas ni cartas. En un arrebato de cordura y para no terminar de perder la cabeza por su situación, Mandela comenzó a estudiar Derecho en una universidad a distancia británica.

Sobrevivió a las torturas, a la mala alimentación, a la tuberculosis, hasta que el 11 de febrero de 1990, a sus 72 años, Mandela fue puesto en libertad. En 28 años encarcelamiento cambió su estrategia, ganada la batalla a la intolerancia, su máxima pasó a ser la paz.

En abril de 1994 se celebraron las primeras elecciones post-apartheid. Mandela, líder del Congreso Nacional Africano, legalizado años antes, resultó elegido Presidente de Sudáfrica con el 62,6% de los votos.

Formó un Gobierno mixto, instauró una nueva bandera con muchos colores para representar la diversidad del país y comenzó su labor como mediador en los conflictos internacionales.

“He luchado contra la dominación de los blancos, y he luchado contra la dominación de los negros. He soñado con la idea de alcanzar una sociedad democrática y libre en la que todas las personas vivan juntas en armonía y con las mismas oportunidades. Este es el ideal por el que quiero vivir y espero alcanzar. Pero si fuese necesario, sería un ideal por el que estaría dispuesto a morir”, fueron las palabras de Madiba frente al tribunal el 20 de abril de 1964 que quedaron inmortalizadas para posteriores generaciones.     /CP

Fuentes:

Huffingtonpost, AVN, La Izquierda Diario, Unesco