Caracas, 26 de septiembre de 2017.- Este martes se celebra el Día Mundial de Prevención del Embarazo no Planificado en Adolescentes, con el objetivo de crear conciencia entre los jóvenes y dar a conocer las distintas alternativas anticonceptivas que existen.

Foto: Archivo
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En Venezuela el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (MinMujer) impulsó el primer Plan Nacional para la Protección de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos de las Mujeres entre el año 2014-2015, con el propósito de garantizar los derechos fundamentales de todas las venezolanas, sin ninguna discriminación.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (United Nations International Children’s Emergency Fund) Unicef indica que entre las principales causas del embarazo adolescente destacan:

  • La violencia intrafamiliar que provoca uniones consensuadas de parejas de adolescentes incluso antes del embarazo.
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  • El embarazo adolescente es reconocido y valorado en las familias como parte de la realización de ser mujer.
  • A pesar del amplio conocimiento de los adolescentes de los diferentes métodos anticonceptivos, existen mitos y falsas creencias sobre su uso, lo que limita la toma de decisiones responsable en el ejercicio de su sexualidad.
  • Metas poco claras en las adolescentes sobre su proyecto de vida.
  • Poca coordinación interinstitucional.
  • Servicios de salud adolescente insuficientes en cantidad y calidad, además de escaso recurso humano especializado para la atención de la salud adolescente.

Los riesgos de los embarazos adolescentes son altos. Según la Organización Mundial de la Salud, estos serían algunos: mayor posibilidad de tener un parto prematuro, nacimiento de niños con bajo peso y aumento en las tasas de mortalidad neonatal.

Aún en los casos en que se logre un embarazo y parto saludable, los desequilibrios psicosociales que ocasiona en la madre adolescente son preocupantes. Usualmente el embarazo adolescente se asocia con el abandono de los estudios y la consecuente dificultad para insertarse en el mundo laboral; la frustración por no poder realizar un plan de vida propio, así como mayor pobreza y la concepción de múltiples hijos que agravan todo el cuadro.

Es vital conversar con los jóvenes, quienes pese a la gran disponibilidad de información que ha facilitado el acceso a Internet, desconocen su derecho a practicar la sexualidad de manera segura, preservando la maternidad para el momento oportuno.

Fuente: inspirulina.com/ Unicef