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Caracas, 08 de enero de 2017.- Con solo olfatear el agua en la que están sumergidos los peces cambian por completo su comportamiento.

El medio informativo El Espectador detalló en su portal web que la única especie que no genera cambio alguno, mediante este hecho, es el pez tordo, que es una familia salvaje que suele ser encontrada en el mediterráneo y que cuando está en agua que huele a alimento o depredador, nada más rápido y hace un mayor número de movimientos.

Así lo concluyó un estudio realizado por varios grupos de investigación, liderado por el Centro Oceanográfico de Baleares del Instituto Español de Oceanografía, en el que exploraron cómo cambiaba el comportamiento de esta especie en cinco tipos de aguas que olían distinto.

Para realizar el experimento el equipo de científicos utilizó un sistema de flujos que permite tener en un mismo espacio dos masas de agua, pero sin que lleguen a mezclarse, lo que les garantizó que los peces juveniles que estaban estudiando pudieran atravesar dos ambientes y, a la vez, analizar los principales rasgos en el cambio de comportamiento.

En total, los científicos observaron el proceder de los peces tordos en cinco masas de agua con olores diferentes: depredador, algas, peces de su misma especie, una planta acuática llamada Posidonea oceánica y un agua filtrada.

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La actuación de ésta especie acuática en esas cinco masas de agua fue contrastada con sus movimientos cuando estaban en un agua control, sin olor. Cada uno de los 30 tordos estudiados pasó alrededor de 15 minutos en los diferentes sistemas de agua utilizados para el estudio y, a través de un software, se analizó su comportamiento.

Los primeros resultados que arrojó esta investigación, publicado en la revista Journal of Experimental Marine Biology and Ecology, estaban relacionados, al tiempo que pasaban los peces en cada tipo de agua y concluyeron, curiosamente, que a los peces tordos les daba igual estar en una o en otra.

Sin embargo, en un segundo resultado, donde estudiaron cómo se comportaban según el olor del agua, notaron que cuando el líquido olía a peces de la misma especie no había ninguna alteración, mientras que cuando se encontraba en aguas con olor a depredador o alimento, aumentaban los movimientos. /XN