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Caracas, 20 de marzo de 2017.- La selección nacional Sub-17 llegó con una mínima opción para conseguir el último boleto al Mundial de la India que se disputará en octubre de este año.

La oncena venezolana logró la victoria en el último partido del hexagonal, que se realizó en Chile, sin embargo las matemáticas y la suerte no salió favorable para los criollos, puesto que Colombia, equipo que tenía que perder por un mínimo de dos goles, consiguió la victoria definiendo de manera contundente su clasificación al Mundial Sub-17.

Lamentablemente, los guaraníes, quienes arrancaron doblegando a Colombia, terminaron cayendo ante los cafeteros, quienes obtuvieron el último cupo al Mundial de la India, reseña una nota del portal deportivo Meridiano.

Con esa responsabilidad y esa mordiente saltaron los chamos al juego de la tarde de hoy. Venezuela presionó y luchó desde el pitazo inicial y consiguió un justo premio en los botínes de Jan Hurtado. El delantero del Deportivo Táchira, una de las figuras del torneo, convirtió un verdadero golazo desde la frontal del área y le dio a los muchachos una ventaja inicial que aumentó su voracidad.

Cinco minutos más tarde, y sin dejar que Ecuador se sacudiera el golpe inicial, Ferreira se internó por la banda derecha y consiguió un penal a favor de los nuestros. Jorge Echeverría se paró en el manchón de los doce pasos y logró convertir un penal que fue pateado por más de treinta millones de venezolanos.

6565223Con el parcial (0-2) y el nivel de juego mostrado por Venezuela en la primera media hora de compromiso, el sueño de la goleada se transformaba en una realidad, pero Ecuador, quienes también necesitaban una victoria como el aire para vivir, no permitió que la historia fuera tan sencilla.

El conjunto meridional, luchador y guerrero en todas sus categorías, consiguió descontar por intermedio de Jordan Rezabala, quien pintó una verdadera obra de arte tras el cobro de un tiro libre desde la frontal del área, ante el que nada pudo hacer Carlos Olses.

Pero el verdadero golpe llegó en la segunda mitad. El principal no había terminado de sonar su silbato para dictaminar el arranque del segundo tiempo, cuando Ecuador ya había empatado las acciones. Santiago Micolta cabalgó por la banda izquierda sin encontrar enemigos en el camino y superó a Olses, dejando a Venezuela desahuciado, contra las cuerdas.

Sin embargo, Venezuela no había llegado tan lejos en el torneo para dejar que un par de goles los dejara con los brazos caídos. Nuestros chamos, a lo largo de todo el campeonato, demostraron jerarquía, garra y la envergadura suficiente para superar momentos difíciles. Fue justo lo que hicieron.

Al minuto 78 José Barragán anotó el tercer tanto criollo y le devolvió la vida a nuestra selección. Tras el gol del delantero criollo, el seleccionado nacional llegó no menos de cinco veces. Por alto, por bajo, Por izquierda o por derecha, las camisetas vinotinto parecían un vendabal que arrollaba la zaga ecuatoriana, que veía atónita el despliegue físico de los nuestros.

Tanta fuerza y tanto empuje tuvo su recompensa en el último suspiro del comprommiso. Diego Luna se encargó de rematar a gol un tiro de esquina y puso la clasificación venezolana en mano de dos goles paraguayos.

Muy a pesar de la eliminación, Venezuela se dejó todo sobre el terreno de juego de Rancagua, demostrando que están hechos para momentos difíciles y que tienen un presente brillante y un futuro sin techo alguno.