Foto: Referencial
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Caracas, 17 de enero de 2017.- Pakistán inició este viernes una operación antiterrorista, en la que han muerto más de treinta supuestos insurgentes, un día después del atentado suicida contra un templo sufí en el que fallecieron 80 personas, una acción por la que el Ejército prometió una “venganza inmediatamente”.

Las operaciones comenzaron de madrugada, horas después de que un suicida hiciese explotar las bombas que portaba en el templo sufí Lal Shahbaz Qalandar, en la provincia meridional de Sindh, cuando un gran número de fieles celebraba una ceremonia religiosa.

La matanza fue reivindicada por el grupo yihadista Estado Islámico (EI), que ya en el pasado asumió acciones terroristas en suelo paquistaní. Reseña la agencia EFE.

Tras el ataque, el jefe del Ejército paquistaní, Javed Bajwa, juró venganza: “Cada gota de sangre de la nación será vengada inmediatamente”, escribió en la red social el militar.

El mayor número de víctimas se produjo en la provincia de Sindh, donde ocurrió el ataque de ayer, con 18 muertos en dos acciones contra insurgentes, indicó el portavoz del cuerpo militar Rangers, el mayor Sibtain, en un comunicado.

Tropas guardafronteras realizaron una operación en las zonas tribales de Orakzai (norte), en la que murieron cuatro supuestos terroristas, y otra en Quetta, capital de la provincia sureña de Baluchistán, con otros dos muertos.

En Sargodha, en el centro del país, dos presuntos terroristas murieron en una operación del Departamento de Lucha Antiterrorista de la Policía.

En la provincia de Khyber Pakhtunkhwa murieron tiroteados siete individuos en dos operaciones de madrugada, mientras que otros cuatro murieron en un ataque insurgente contra un puesto de control, informaron tres fuentes policiales y gubernamentales que solicitaron no ser identificadas.

Otro incidente registrado anoche, perecieron cuatro agentes y un civil en un ataque insurgente contra una patrulla de la Policía en Khyber, en el que también murieron tiroteados cuatro terroristas, dijo una portavoz de las fuerzas de seguridad.

Sehwan, la ciudad donde ocurrió el atentado, vivió hoy la primera de las tres jornadas de luto, con banderas a media asta, la mayoría de los comercios cerrados y una fuerte presencia policial, indicó a Efe el jefe de policía de la zona, Rasool Bakhsh.

La fuente señaló que el número de muertos se elevó en las últimas horas a 80, mientras que 210 personas continúan heridas, de ellas unas 30 en estado crítico.