Caracas, 20 de abril de 2017.-Voy a sacar todas las grabaciones y todos los secretos que tengo del proceso de Paz de Colombia, para que se sepa de lo que se ha burlado el proceso de paz. Voy a sacar la verdad” expresó este jueves el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro.

En Transmisión Conjunta de Radio y Televisión, el Jefe de Estado manifestó que toda la información del proceso de paz colombiano recopila más de 10 años de pruebas. Asimismo, aseveró que se está preparando una matanza contra los representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (FARC) que firmaron el acuerdo, el cual lo realizaron “gracias a Hugo Chávez y a mí (Nicolás Maduro)”.

maduormovistarLa situación que ha imperado en Colombia durante 70 años ha originado que cinco millones 600 mil colombianos residan en Venezuela “huyendo de la guerra, de los paramilitares, de la oligarquía, de la miseria, del hambre, de la falta de oportunidades, del desempleo. En Colombia me censuran cuando digo esta verdad”, afirmó Maduro.

El año pasado vinieron a vivir 100 mil colombianos y para los primeros meses del presente año se han venido 35 mil más, “y tienen más de 10 millones de colombianos en el exterior, exiliados”, informó el Presidente Maduro.

Destacó que en Colombia toda la salud es privatizada: “el pobre no tiene derecho en Colombia. Todo es para la oligarquía, nada para el pueblo. Colombia es un Estado fallido”.

Maduro informó que ofreció apoyo humanitario a Colombia para enviar medicinas y médicos para las zonas afectadas por las intensas lluvias que se han originado en el país vecino, pero “no la aceptaron”.

Foto: Archivo
Foto: Archivo

Las conversaciones por la paz entre el Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia- Ejército del Pueblo (Farc- EP) se remontan al mes de noviembre de 2011, cuando representantes del Gobierno de Santos y las Farc- EP iniciaron una reunión cerca de la frontera que se prolongó 18 meses.

La negociación por la paz inicia formalmente el 6 de noviembre de 2012 y su sede se instala en La Habana, Cuba, con la isla y Noruega como garantes del proceso, y Venezuela y Chile como acompañantes.