Caracas, 03 de agosto de 2017.- Hace 18 años, el tres de agosto de 1999, el Aula Magna de la Universidad Central de Venezuela (UCV) se vistió de gala para registrar un hecho histórico e inédito que daría inicio al proceso de liberación nacional impulsado por el Comandante Hugo Chávez, desde la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992: se instaló la Asamblea Nacional Constituyente (ANC), instancia que permitió dar los primeros pasos hacia la conformación de una democracia social, protagónica y participativa.

Antes, el 25 de abril de 1999, 87,75 por ciento del electorado venezolano aprobó la realización de la ANC con el objetivo de redactar una nueva Carta Magna para refundar la República sobre los ideales del pensamiento bolivariano de independencia, soberanía y justicia social con la participación protagónica del pueblo.

La convocatoria para su instalación fue el primer decreto que firmó el máximo líder de la Revolución Bolivariana, Hugo Chávez, como Presidente de la República, tras ser electo el 6 de diciembre de 1998, refiere un trabajo especial del diario Correo del Orinoco, publicado en su portal web.

La responsabilidad de esta tarea recayó sobre los 131 constituyentes electos por votación popular. En aquel momento, las fuerzas revolucionarias se alzaron con 125 representantes, pues obtuvo el 95 por ciento de la aceptación de los votantes, y la oposición obtuvo 5, pese a que de las un mil 171 candidatas y candidatos que participaron en la elección de la asamblea más de 900 eran antagonistas a Chávez.

Pero el chavismo fue unido y obtuvo el primero de numerosos triunfos electorales a lo largo de casi 20 años de Revolución Bolivariana.

Los constituyentes estuvieron agrupados en 21 comisiones permanentes, que se encargaron de recoger las propuestas de los movimientos sociales y del pueblo organizado para la nueva Constitución.

Una vez aprobado el texto de la nueva Carta Magna, revisado artículo por artículo, la ANC entregó el proyecto de Constitución al Ejecutivo Nacional, que convocó mediante decreto a un referéndum constitucional para su aprobación.

Ese proceso tuvo lugar el 15 de diciembre de 1999 y nuevamente el proyecto socialista de Chávez logró una aplastante victoria. El obtuvo tres millones 301 mil 475 (71,78%) y el No un millón 298 mil 105 (28,22%).

No más repúblicas aéreas

Dos días después el Comandante Presidente Hugo Chávez, el cinco de agosto de 1999, durante el primer día de debate oficial de la nueva instancia, expresó: “En esa nueva Constitución permítanme, constituyentes soberanos, esta reflexión: No se trata solo de una tarea de juristas. ¡Cuidado con las repúblicas aéreas de nuevo! Se trata de recoger la expresión del momento nacional y tener la capacidad de reflejar en esa nueva Carta Magna un nuevo proyecto de país, un nuevo proyecto nacional, una nueva idea de refundar a Venezuela”.

Una Nueva Era

Durante la edición 158 del programa Aló Presidente, transmitido el tres de agosto de 2003, a cuatro años de la instalación de la ANC, el Comandante Chávez aseguró que en ese momento comenzó una nueva era.

“Tiempos de Revolución pacífica, fin de una era y comienzo de otra era, y la Asamblea Constituyente marcó la transición y, sobre todo, un día como hoy, comenzaron los constituyentes venezolanos a elaborar el proyecto constitucional que sería aprobado en diciembre, el 15 de diciembre de aquel año”, aseveró.

Dijo entonces que la instalación de la ANC “soberanísima, plenipotenciaria y supra constitucional” recogió el sueño de tener un país donde impere la justicia y la igualdad social, para garantizar un futuro de paz permanente, donde todos tengan la posibilidad de vivir con la mayor suma de felicidad posible.

Durante ese Aló Presidente, reseña la Agencia Venezolana de Noticias (AVN), se destacó la participación del pueblo organizado como una etapa de transición que despertó la conciencia colectiva y fortaleció el proceso revolucionario.

La actual primera combatiente Cilia Flores, quien en ese momento era diputada a la Asamblea Nacional, consideró para entonces que lo más importante de ese proceso “fue la participación masiva del pueblo. Esa conciencia del pueblo que ahora vemos reflejada en el amor que le tienen a la Constitución”.

El resultado es una Constitución que en este momento contiene el proyecto de país, el proyecto que se presentó como propuesta al pueblo y que el pueblo conoce y defiende, “como hemos visto en todo este tiempo: Cómo el pueblo defiende a esa Constitución, la quiere, la conoce y esa es la fortaleza del proceso revolucionario”, explicó.

Por su parte, el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, para aquel entonces también diputado a la Asamblea Nacional, recordó que durante el proceso constituyente del 99 tuvo que presidir la Comisión de Participación Ciudadana y en dos meses recibió más de 30 mil propuestas de todos los estados del territorio nacional, para la conformación de la nueva Constitución de la República.

“Fue una idea que surgió de unos ciudadanos de El Tigre, del sur del estado Anzoátegui, y pudimos recibir propuestas desde un papelito escrito por una persona con dificultad hasta documentos sustentados”, rememoró.

El proceso constituyente no ha terminado

Como lo señaló el Comandante Chávez, el 17 de enero de 2007, durante la Juramentación del Consejo Presidencial para la Reforma Constitucional y del Consejo Presidencial del Poder Comunal: “Siempre debe estar allí el Poder Constituyente, ese es el poder de la Revolución, el poder revolucionario, el poder del pueblo, el Poder Popular, el Poder Originario. El Poder Constituyente es un impulso, una potencia permanente que está siempre ahí y nunca debemos dejar que se congele o se enfríe, eso sería la muerte de la Revolución”.

Por ello, siguiendo su doctrina, el proceso constituyente no ha terminado y debe continuar permanentemente, destacan los voceros de las fuerzas revolucionarias.

Como aseguró Chávez: “La única forma de fortalecer (…) de terminar de crear este nuevo Estado social de derecho y de justicia” es fortaleciendo el Poder Popular y llenando de pueblo las instituciones del Estado, así como el Poder Ejecutivo, el Poder Legislativo, el Poder Electoral, el Poder Judicial y el Poder Moral. Que Venezuela sea de verdad un Estado social, y no burgués”.     /EM