Autoridades de EE.UU. admiten que deportaron migrante a El Salvador por error
Las autoridades estadounidenses deportaron a Kilmar Abrego García, un salvadoreño con residencia legal en el país norteamericano y padre de un niño con discapacidad. Inicialmente, se le acusó de ser un líder de la Mara Salvatrucha (MS-13), pero tras una demanda judicial, funcionarios de EE.UU. admitieron que su deportación fue «un error administrativo», pero se niegan a repatriar a Abrego, al alegar que el salvadoreño se vincula al tráfico de personas y al terrorismo. Este civil fue deportado a El Salvador junto a un grupo de migrantes venezolanos y presuntos pandilleros de la MS-13.

Abrego, esposo de la ciudadana estadounidense Jennifer Vasquez Sura, vivía legalmente en el estado de Maryland. El pasado 12 de marzo, fue detenido y deportado a El Salvador bajo el argumento de ser «miembro de la MS-13», según un informe de la oficina del secretario de Estado, Marco Rubio. Su familia lo identificó días después en una foto entre los reclusos del Centro de Confinamiento del Terrorismo (Cecot).
En una audiencia judicial,el director interino de la oficina de campo de ICE en Maryland, Robert Cerna, admitió ante la jueza federal Paula Xinis que la deportación de Abrego a El Salvador el 15 de marzo fue un «error». Sin embargo, este reconocimiento no implicó justicia para Abrego, quien sigue encarcelado en el Cecot, la megacárcel salvadoreña denunciada por torturas.

En la demanda judicial presentada, la familia exige su liberación y una «reparación inmediata», al argumentar que EE.UU. lo deportó «sabiendo que sería torturado». Abogados del caso señalan que Abrego carece de antecedentes penales y vínculos con pandillas, y que su único «delito» fue un tatuaje malinterpretado. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, reconoció el error pero insistió en criminalizar a Abrego: «Fue un error clerical, pero tenemos inteligencia de que es líder de la MS-13 y traficante». Sin embargo, no presentó pruebas.
Fuente: TeleSUR
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