Bacteria E. coli modifica sus ribosomas para evadir a los antibióticos
El equipo de investigación liderado por el Centro de Regulación Genómica, España, expuso la bacteria Escherichia coli a estreptomicina y kasugamicina, dos fármacos que tratan infecciones bacterianas. Ambos antibióticos alteran la capacidad de las bacterias para producir nuevas proteínas. Escherichia coli es una bacteria común que generalmente es inofensiva, pero puede causar infecciones graves. En respuesta, el microorganismo alteró sus estructuras moleculares, basadas en los ribosomas, para evadir ambos antibióticos.
«E. coli está alterando sus estructuras moleculares con notable precisión y en tiempo real. Es una forma sigilosa y sutil de esquivar a los fármacos«, apuntó la autora principal del estudio, Eva Novoa. El ARN ribosómico generalmente tiene modificaciones químicas que pueden alterar la forma y la función del ribosoma. Las células usan estas modificaciones para ajustar la producción de proteínas.
El estudio encontró que, en respuesta a los antibióticos, E. coli comienza a ensamblar nuevos ribosomas que son ligeramente diferentes a los producidos en condiciones normales. Estas modificaciones se pierden específicamente en las regiones donde los antibióticos se unen y detienen la producción de proteínas, lo cual provoca una mayor resistencia a los fármacos.
«Creemos que los ribosomas de las bacterias podrían estar cambiando estructuralmente lo suficiente como para impedir que un antibiótico se una eficazmente», afirmó la primera autora del estudio, Anna Delgado Tejedor. Los hallazgos se realizaron mediante la secuenciación por nanoporos, una tecnología avanzada que lee información de las moléculas de ARN directamente. «Nuestro enfoque nos ha permitido ver las modificaciones tal como son, en su contexto natural», dice Novoa.
Fuente: SINC
VTV/DC/DS