Bielorrusia promete respuesta dura a nuevas «sanciones» de UE y EE.UU. 

Ante la imposición de una nueva tanda de «sanciones» unilaterales de países occidentales en su contra, el Gobierno de Bielorrusia ha prometido una respuesta dura, rápida pero adecuada.

“Exclusivamente como respuesta, como se informó previamente, se tomarán medidas duras, asimétricas, pero adecuadas”, reza un comunicado emitido este viernes por la Cancillería bielorrusa, reseñó HispanTV.

La Cancillería hizo hincapié en que no es la primera vez que Minsk se enfrenta a tales desafíos del Occidente en el marco de los paquetes de medidas coercitivas ilegales impuestas al país.

A su vez, el presidente de Bielorrusia, Alexander Lukashenko, durante una reunión celebrada esta misma jornada para discutir el desarrollo social y económico del país en la capital, Minsk, instó a las autoridades de su Gobierno a responder de forma “rápida y clara” a la nueva ola de «sanciones» aprobada el jueves por Occidente.

El Jefe de Estado señaló que el país se ha estado preparando para esto durante al menos seis meses y el Gobierno ha creado un llamado Equipo de Respuesta a Emergencias.

“En general, el Gobierno debería abordar estos temas de una manera fundamental, rápida y claramente, con un estilo militar”, dijo al respecto.

El ministro de Exteriores de Bielorrusia, Vladimir Makéi, denunció las sanciones impuestas por la UE a su país y las tacha de “contraproducentes”.

De igual modo, ha prometido que no quiere expulsar a ninguno de los diplomáticos occidentales que están en Bielorrusia y asegura que responderá a los castigos coercitivos del Occidente de una “manera civilizada” y conforme al derecho internacional.

El jueves, a través de un comunicado conjunto, Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y la Unión Europea (UE) intensificaron la presión sobre el Gobierno de Bielorrusia, ampliando las sanciones a altos funcionarios de Seguridad y Justicia, así como a empresas, bajo la acusación de “orquestar la migración irregular” hacia territorio del bloque comunitario a través de las fronteras bielorrusas.

Desde el Occidente acusan a Minsk de impulsar la crisis migratoria con fines políticos, sin importar poner en peligro la vida de miles de personas que se encuentran en pésimas condiciones en la frontera bielorrusa-polaca con la esperanza de entrar en Europa.

No obstante, las autoridades bielorrusas han rechazado una y otra vez tales acusaciones y denunciado el despliegue militar polaco cerca de sus fronteras y medidas para evitar el paso de los migrantes, usando la violencia física, gases y “disparando por encima de sus cabezas”.

VTV/Ora/maye