Crean dos ‘tijeras’ genéticas originarias de las profundidades del océano
Un equipo del ICM-CSIC, en colaboración con el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge, crearon dos nuevas herramientas de edición genética, cuyas patentes están en trámite. Los sistemas tienen características únicas respecto al más utilizado, el procedente de la bacteria Streptococcus pyogenes.
En 2010, la expedición Malaspina circunnavegó el planeta a bordo del buque oceanográfico Hespérides para estudiar, durante casi un año, el impacto del cambio climático en el mar y explorar su biodiversidad, especialmente la de las profundidades.
Como resultado, obtuvieron una robusta base de datos genéticos microbianos que, aún hoy, esconde secuencias genéticas de interés para la biomedicina y la biotecnología. Un ejemplo son los sistemas de edición genética CRISPR Cas9 que han revolucionado la ciencia de este siglo por su capacidad de eliminar, editar o introducir nuevos genes en organismos.
Las tijeras que más se usan en los laboratorios de todo el mundo, SpCas9, se descubrieron en el microorganismo Streptococcus pyogenes, una bacteria patógena en humanos y que prefiere las temperaturas medias. Para ampliar la caja de herramientas con sistemas de edición genética que trabajen a otras temperaturas o editen otros tipos de genes, hay que explorar ambientes distintos en busca de los microorganismos que las portan.
Así es como un equipo del Instituto de Ciencias del Mar del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (ICM-CSIC), junto a un consorcio multidisciplinar, desarrollan dos nuevas herramientas, cuyas patentes ya están en trámite, reseñan Agencias Internacionales.
El equipo encontró estos sistemas en una base de datos genéticos propia, única y ahora pública, procedentes de las muestras del océano profundo de la expedición Malaspina. Como todo sistema de CRISPR-Cas9, cada herramienta consta de una proteína Cas9 y su ARN asociado, que guía la proteína hacia el lugar del ADN que debe editar.
VTV/MQ/CP