Descubren cómo se formaron las primeras células en la Tierra

Un grupo de investigadores liderados por Ramanarayanan Krishnamurthy, descubrió un proceso químico llamado fosforilación que pudo haber agregado funciones adicionales a las moléculas y les permitió convertir conjuntos esféricos de grasas llamadas protocélulas en versiones más avanzadas de sí mismas, capaces de ser más versátiles, estables y químicamente activas.

Las mismas podrían haber derivado en las primeras células conocidas en el planeta. Científicos de Scripps Research, en Estados Unidos, identificaron en un nuevo estudio, publicado recientemente en la revista Chem, una vía plausible para entender cómo las protocélulas se formaron por primera vez en el planeta y progresaron químicamente, hasta permitir una diversidad de funciones que terminó por dar lugar a las células que caracterizan a la vida compleja que hoy se conocen.

Tierra primitiva y primeras células

De acuerdo a una nota de prensa, hace alrededor de cuatro mil millones de años la Tierra se encontraba en pleno desarrollo de las condiciones adecuadas para la vida. Sin embargo, los científicos aún se preguntan si el tipo de química que dominaba el escenario de la Tierra primitiva era similar al que requiere actualmente la vida para desarrollarse.

Por ejemplo, saben que conjuntos esféricos de grasas, denominados protocélulas, fueron los precursores de las células modernas. Pero no está claro aún cómo surgieron y se diversificaron las protocélulas simples para eventualmente dar lugar a la vida y evolucionar hacia formas cada vez más complejas.

En principio, los investigadores buscaron examinar si los fosfatos podrían haber estado involucrados durante la formación de las protocélulas. Como los fosfatos están presentes en casi todas las reacciones químicas de nuestros cuerpos y en muchos organismos vivos, los especialistas pensaron que tendrían que haber cumplido un papel crucial en el desarrollo de las protocélulas, aunque previamente se pensaba que se formaban solamente a partir de ácidos grasos. Todo indica que estaban en lo cierto.

“Este hallazgo nos ayuda a comprender mejor los entornos químicos de la Tierra primitiva, para que podamos descubrir los orígenes de la vida y cómo pudo evolucionar en ese contexto; el esquema podría ser útil para entender la forma en la cual podrían haberse desarrollado otras formas de vida en el Sistema Solar, o incluso en algún lejano exoplaneta que aún ni siquiera hemos descubierto”, concluyó el experto.

Fuente: Nota de prensa

VTV/DS