Descubren nuevos microorganismos dentro de bacterias en la boca humana
El descubrimiento se realizó mediante estudios bioinformáticos de secuencias genéticas, obtenidas a partir de heces humanas, en las cuales detectaron la presencia de estos ácidos ribonucleicos (ARN) en el siete por ciento de los 440 sujetos analizados. También se detectó que una cepa de Streptococcus sanguinis, bacteria común en la boca humana, acumula obeliscos de forma abundante, mientras que la mitad de la población analizada contenía obeliscos en su cavidad bucal.
Además, identificaron cerca de 30 mil especies de obeliscos en muestras biológicas recolectadas en todo el planeta, tanto en ecosistemas naturales, como en aguas residuales y microbiomas animales. Los obeliscos son unos agentes infecciosos con un genoma de ARN circular diminuto de solo mil nucleótidos, menor a los genomas de ARN que usan ciertos virus para reproducirse.
“Estos círculos de ARN son altamente autocomplementarios, lo que les permite adoptar una estructura estable en forma de varilla que recuerda a los monumentos egipcios que les dan nombre2, explicó el coautor de la investigación, Marcos de la Peña, quien sostuvo que, “carecen de la cubierta proteica que caracteriza a los virus, pero, al igual que estos, son capaces de codificar proteínas”, puntualizó.
Nueva frontera en Biología
Además, De la Peña señaló que los Obeliscos se asemejan a los viroides, agentes subvirales que infectan plantas. “Sin embargo, los viroides de plantas son aún más diminutos, con unos 300 o 400 nucleótidos, y no codifican proteínas. Por todo ello, los Obeliscos quedan a medio camino entre virus y viroides, lo que plantea un desafío a su origen y clasificación”, opinó el investigador.
La elevada acumulación de genomas de ARN en el interior bacteriano indicaría, según los científicos, un posible papel en la regulación de la actividad celular con implicaciones significativas para la salud, ya que los microbiomas donde habitan estas bacterias influyen en numerosos aspectos fisiológicos, desde la digestión hasta el sistema inmunológico. Además, el hallazgo plantea preguntas fundamentales sobre el origen y evolución de los virus y la diversidad microbiológica.
Fuente: SINC
VTV/DC/DS