Expedición científica halla potenciales antibióticos en el Ártico

Un nuevo estudio, publicado en la revista Frontiers in Microbiology, reveló un compuesto que inhibe la virulencia de E. coli enteropatógena (EPEC, por sus siglas en inglés), y un inhibidor de su crecimiento, ambos ubicados en actinobacterias del océano Ártico. Los compuestos proceden de cuatro especies de actinobacterias aisladas de invertebrados muestreados frente a las costas de las islas noruegas de Svalbard, durante una expedición del buque de investigación Kronprins Haakon, en agosto de 2020.

La utilización continua y ocasionalmente desmedida de antibióticos propicia una crisis mundial de estos medicamentos, específicamente, aumentan las cepas de bacterias resistentes, mientras que el ritmo de descubrimiento de fármacos progresa con mayor lentitud. De hecho, el último informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) atribuye a dicha resistencia 1,27 millones de decesos y asocia 4,95 millones de fallecimientos en el mundo.

No obstante, el 70 % de los antibióticos autorizados actualmente proceden de una clase de bacterias Gram positivas que se encuentran en el suelo (actinobacterias), y la mayoría de los entornos de la Tierra aún no han sido explorados para su búsqueda. Por tanto, centrar el rastreo en otros hábitats es una estrategia que puede resultar prometedora, según los especialistas.

Nuevos antibióticos sin resistencias

Tammela, Päivi – ECBS 2021 Meeting
Päivi Tammela.

“Dirigirse a la virulencia, en lugar de eliminar las bacterias, se investiga como una de las opciones para tratar las infecciones, y se considera que tiene menos riesgo de resistencia a los antimicrobianos”, explicó la principal autora de la investigación, Päivi Tammela, quien también labora como profesora de la Universidad de Helsinki, Finlandia.

Asimismo, Tammela y sus colaboradores desarrollaron un nuevo conjunto de métodos capaces de comprobar simultáneamente la antivirulencia, y el efecto antibacteriano de cientos de compuestos desconocidos. Su objetivo era una cepa de EPEC que causa diarrea grave, y a veces mortal, en niños menores de cinco años, especialmente en países en vías de desarrollo.

Cribado de compuestos candidatos

Los investigadores hallaron dos compuestos desconocidos con gran actividad antiviral o antibacteriana: uno procedente de una cepa desconocida, denominada T091-5, del género Rhodococcus, y otro de una cepa desconocida, T160-2, de Kocuria.

“Nuestro principal objetivo fue demostrar lo beneficiosos que pueden ser los métodos avanzados de cribado fenotípico para descubrir nuevos antibióticos candidatos y cómo pueden integrarse en el estudio de productos naturales marinos, donde la cantidad de muestras puede ser muy limitada”, añade Tammela.

Resultados preliminares

El artículo describe resultados muy prematuros y los análisis realizados hasta el momento solo se realizaron in vitro. “Se trata de hallazgos muy incipientes, y será necesario investigar mucho más los compuestos antes de saber si son buenos aspirantes para nuevos fármacos”, indicó Tammela. “Todavía estamos en una fase muy temprana del descubrimiento y los compuestos necesitan ser estudiados más a fondo para comprender su valor real y su potencial importancia terapéutica”, concluyó la científica finlandesa.

Fuente: Sinc

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