Experiencias de la Biblioteca Digital presentaron en la Filven 2019
Este viernes se realizó el foro “Lectura, redes sociales y medios digitales», a cargo del coordinador general de Operaciones de la Biblioteca Ayacucho, Jesús Leó, quien comentó sobre la experiencia, los retos y alcances de las Bibliotecas Digitales y su experiencia en la editorial.
Continuando con las actividades que se vienen desarrollando en la XV Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2019), desde el Concejo Municipal de Caracas, los asistentes pudieron disfrutar de una ponencia en la que se explicó cómo fue la construcción de la Biblioteca Ayacucho Digital, el contexto histórico y algunas de sus características.
León detalló que la Biblioteca Digital de Ayacucho nació en el 2006; ya que existía la necesidad de llegar a más personas y a más lugares, ir más allá de las fronteras. “Debíamos adaptarnos a las nuevas tecnologías y al hecho de que cada vez era más complicado imprimir las Colecciones. La idea era aprovechar el alcance de la tecnología para masificar el libro”
Acotó que “empezamos con tres libros (iguales que la edición física), libros que el usuario pudiera descargar gratis. Al año y medio de iniciada la publicación de los libros digitales, los lectores hicieron más de dos millones de descargas. Un promedio de 25 mil visitas semanales y 5 mil descargas semanales”.
Asimismo, León afirmó que “lograr estar entre los primeros con respecto a los avances tecnológicos editoriales no fue una tarea sencilla, las adversidades formaron parte de los retos a superar”.
“Superamos distintas trabas y diversos inconvenientes, como el hecho de que fuera accesible para todo el público, incluso para las personas con discapacidad visual, el tema del ancho de banda, que fueran documentos livianos al momento de descargar, la necesidad del dinero para mantener el proyecto, el tema de los derechos de autor, incluso el sesgo editorial”, precisó.
Con respecto a los alcances de las bibliotecas digitales, Jesús León,finalizó con la idea de que los libros (tanto digitales, como físicos) tienen el mismo fin, sin embargo, los “repositorios” van evolucionando constantemente en su fin último.
«Las bibliotecas digitales ya no solo resguardan libros; también ahora se incluyen productos digitales, aún faltan por resguardar archivos como audios, video, página web, programas, aplicaciones, entre otras”, añadió. /JML