Fiscal Isaías Rodríguez engañó a los engañadores del golpe 2002
El presidente Nicolás Maduro Moros resaltó la valentía, coraje e inteligencia del fiscal general de 2002, Isaías Rodríguez, quien, en aquella noche del 12 de abril de ese año, durante el golpe de la derecha extremista venezolana vendida al imperialismo, pudo engañar a los engañadores de siempre para prender la llama que salvó al Comandante Hugo Chávez y a la democracia venezolana, sin disparar un solo tiro, ante la dictadura “breve” de Pedro Carmona Estanga y su pandilla.
“Apareció Isaías como un rayo de luz, a prender la luz de la insurrección popular y militar que rescató al comandante Chávez en la noche del 13 de abril, que permitió recuperar la Constitución sin disparar un tiro (…) ¡Tuvo que usar artilugios, que llaman, y engañar a los engañadores para poder lograr prender la luz y prender la llama!”, destacó el jefe de Estado, durante unas emotivas palabras en la Capilla Ardiente instalada en el Hemiciclo Protocolar de la Asamblea Nacional (AN), este lunes en el Palacio Federal Legislativo, en Caracas.
Astuto, inteligente fiscal, que en medio del golpe aparecía y logró engañar con artimañas a quienes lo llamaron para que apoyara el golpe. ´Sálvate, Isaías´, le dijeron. ´Esto se acabó, es el final. Se acabó’ ”, recordó el jefe de Estado sobre los dichos de enemigos de la patria, quienes le obligaban a dar la rueda de prensa que entonces pidió para supuestamente rendirse ante los golpistas.
“Isaías les dijo: Bueno, muy bien, yo voy a convocar a una rueda de prensa. Mándenme todos los medios y el imbécil de Alberto Federico Ravel mandó a Globovisión, coordinó con Venevisión y llegaron todos los medios y pusieron sus micrófonos y entre ellos se sobaron las manos y dijeron: ‘Isaías Rodríguez, un gran símbolo de la Revolución, fiscal general, va a poner la estocada, va a acabar con Chávez y lo va a acusar´”, narró Maduro sobre aquella maniobra que los extremistas apátridas prepararon para supuestamente liquidar al presidente Chávez, quien estaba secuestrado y la mayoría del pueblo desconocía su paradero.
El mandatario nacional recordó que él, junto a la primera combatiente, Cilia Flores, estaban resguardados en una casa humilde del pueblo, en el este de Caracas, porque estaban perseguidos a muerte por el régimen dictatorial de la derecha y sus medios canallas, así como otros dirigentes que eran buscados para ser capturados y asesinados. En aquella casa, vieron en un pequeño y antiguo televisor en blanco y negro, con una antena improvisada, la rueda de prensa del fiscal.
“Y en mi corazón, junto a Cilia, teníamos la certeza de que esa salida de Isaías era una sorpresa e iba a ser muy importante. Isaías empezó hablando con su acostumbrada tranquilidad y de inmediato lanzó: ´El comandante Chávez fue visitado, se ha confirmado que está secuestrado en forma ilegal. Hugo Chávez sigue siendo presidente de la República Bolivariana de Venezuela y debe ser liberado de manera inmediata´”, rememoró, palabras que provocaron que los dueños de los medios sacaran del aire sus declaraciones.
El Presidente comentó que el puñado de traidores políticos, que habían sido parte del chavismo, y un grupo de militares pagados por la CIA y el Departamento de Estado quedaron desenmascarados. «Creían que habían dado la puñalada final y que el mandado estaba hecho. Siempre repiten la misma fórmula porque es el mismo enemigo que por bruto se enfrenta al pueblo de Venezuela”, sentenció.
“Ellos creían que ya estaba listo y se repetía la historia: los mismos que habían maniobrado para que Isaías no fuera senador y presidente del Congreso, los mismos que se habían lamentado porque Isaías fuera el defensor de los derechos del pueblo en la Constituyente y su primer vicepresidente y fuera nuestro defensor, entonces habían salido en la madrugada del 12 de abril a clavar la puñalada y a decir que Chávez se había manchado de sangre. Quedaron sus nombres escritos para siempre y, como sucede con los traidores, sea del rango y del tamaño que sean, todos los traidores ahora quedaron hundidos y se secaron para siempre”.
Maduro pidió elevar una oración rogando a Dios Todopoderoso que le dé toda su luz y protección, y solicitó desde ese hemiciclo protocolar, en ese homenaje de las altas autoridades del Estado, de la Fuerza Armada, de su pueblo, “lo despidamos como se merece, con un minuto de aplausos, de fuerza y energía, de quienes le decimos: ¡Misión cumplida, Isaías Rodríguez, el combate continúa, la victoria nos pertenece!”.
“Isaías Rodríguez es inmortal, pasa a otra vida para acompañarnos por siempre. Vivimos días de gloria y tenemos que decirle a Isaías: Gracias por tanto, por lo que le diste a tu patria, a tu pueblo, a nosotros, tus muchachos. Gracias por tanto, Isaías. Te vas abrazado con el tricolor de las ocho estrellas y llevas la espada, el sable de Bolívar, y te decimos desde nuestro corazón: ¡Isaías vive, la lucha sigue! ¡Gracias, Isaías, te amamos!”.
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VTV/Ora/MR/DB/