Niñas de la Patria están llamadas a sensibilizar la ingeniería
Desde la Fundación para el Desarrollo de la Ciencia y la Tecnología del Estado Mérida (Fundacite Mérida), Rosa Hidalgo destacó que le apuesta hacer de la ingeniería una compuerta emergente en función de ganar nuevos espacios creativos para las niñas y adolescentes, con la intención de romper los paradigmas patriarcales desde la cosmovisión de la mujer en el área de la ciencia y tecnología mediante la sensibilización y femineidad.
La visualización y participación de las niñas en estudiar carreras de ciencia y tecnología deben ser consideradas pertinentes en función de ganar terreno, más allá de una percepción de competencia, y con ello romper con las desigualdades y brechas a las que han estado sujetas las mujeres, aseveró Hidalgo.
«Yo invitaría a las niñas a estudiar estas carreras de ciencia de ingeniería, porque, aunque ha cambiado un poco desde hace tiempo, esto de que la ingeniería y la ciencia son de un solo género, el masculino, eso ha cambiado. No es totalmente de las mujeres, pero siempre se necesita esta visión femenina que aporta sensibilidad, que tiene otro tipo de pensamiento, otro tipo de visión, y creo que sí debemos incentivar a las niñas, porque es tema de miedo a las matemáticas, a la ciencia, que lo tienen todos claro, pero ahorita hay una moda de youtubers, del TikTok. Debemos tomar estos espacios para incentivar estos estudios de ciencia e ingeniería», manifiesta la responsable del núcleo de robótica de Fundacite Mérida para el Programa Nacional Semillero Científico.
Contribución desde la diversidad
Hidalgo tiene que ver con la necesidad de contribuir al desarrollo del país desde su área de competencia; por tal razón, en su rol como maestrante en modelos de simulación en la Facultad de Ingeniería de la ULA, elaboró un proyecto de blockchain con vinculación al sector de la salud.
«Mi proyecto de maestría, lo presenté en diciembre de 2023, fue un proyecto sobre Blockchain, pero no hablando de criptomonedas, sino en la parte de subir información a la Blockchain. Hice un programa que permitía guardar datos críticos como información médica; por ejemplo, si tú estás en otro país, poder bajar en Blockchain en cualquier parte del mundo tu historial médico, que cualquiera lo pueda ver, con una clave, que ya no sea de la clínica, que no sea solo del doctor, que tú tengas acceso a todo tu historial médico», relata Rosa.
Un trabajo que destaca la amplitud del conocimiento y la interrelación de la informática en campos tan esenciales como la salud, por lo que asevera que la contribución de una mujer ingeniera tiene un componente fundamental para la matriz productiva nacional.
«Aportamos en muchas áreas. Primero porque los ingenieros de sistemas, en general, podemos trabajar en cualquier empresa; no solo estamos para una empresa en específico. Podemos estar en programación, en gerencia, en control de automatización, en cualquier empresa. Hay que romper con los estereotipos de que yo también puedo cargar la computadora y abrirla, y desarmarla, y volverla armar; eso tiene que cambiar, porque en algún momento me pasó. Y aportamos una visión distinta, pues «darle mayor sensibilidad en nuestra área de trabajo no solo es programar o desarrollar código», enfatiza.
Compartir el conocimiento
El despertar como docente de Rosa no ha hecho más que avivarse y eso se nota cuando describe su participación en talleres y otros planes que se fomentan desde la Fundación Mérida. «Bueno, creo que para mí es muy importante poder o tener la oportunidad de compartir conocimiento, por eso creo que en 10 años, aparte de lo que hago ahorita, me veo dando clases», recalca.
Sin lugar a dudas, Hidalgo es una muestra de cómo la mujer venezolana desde cualquier trinchera del conocimiento persigue el bienestar del colectivo haciendo uso de las diversas herramientas cognitivas que se emplean para tal propósito. Ya que hasta en la programación, códigos, software, procesos, simulaciones y robótica, éstos no serían nada sin agregar el componente social, y si a estos se le añade la visión de sensibilización humana de la mujer a la fórmula, serán posibles sentar las bases para la masificación de las niñas y adolescentes dentro del proceso formativo y su participación a gran escala en profesiones afines a la ingeniería, ciencia y tecnología, lo que representa la germinación del semillero científico venezolano».
Fuente: Mincyt
VTV/DR /MR/