OPINIÓN | Cuatro magnates pandémicos, por Clodovaldo Hernández
Por: Clodovaldo Hernández
Los empresarios metidos (o tentados a meterse) en la política son una desgracia para los pueblos. Acá, cuatro ejemplos:
1.- EE.UU. | Trump busca camorra mientras su gente muere
Cuando pase la pandemia y los pueblos puedan analizar los acontecimientos actuales con cierto desapego, serán muchos los partidarios de calificar a Donald Trump como un genocida y, en consecuencia, enjuiciarlo en una corte internacional.
Este típico “empresario” estadounidense, que heredó su fortuna inicial de su padre, quebró varias veces y ha vivido siempre de negocios especulativos y depredadores, ha demostrado su baja calaña desde que llegó a la presidencia de Estados Unidos, pero en el trance actual ya no ha dejado espacio para la duda: los magnates metidos a la política son una desgracia para los pueblos.
Muchos previnieron a Trump de las terribles consecuencias que tendría el coronavirus en su país, pero tercamente se negó a tomar medidas. Por el contrario, mientras la pandemia entraba a EE.UU. con la contundencia de un incendio en pasto seco, él se dedicaba a buscarle camorra a China, Rusia, Irán y Venezuela.
Ni siquiera cuando EEUU se ha convertido en el epicentro mundial de la pandemia, el arrogante magnate ha cambiado de actitud. Ha seguido planificando una invasión contra Venezuela; se ha peleado con el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo y con otros mandatarios regionales; con su asesor Anthony Fauci, un infectólogo prominente; y hasta con algunos altos jerarcas del Pentágono, según chismes de la Casa Blanca.
Ya en el colmo de la conducta criminal de lesa humanidad, Trump amenazó (y cumplió) con quitarle el financiamiento a la Organización Mundial de la Salud, todo ello producto de la rabieta de niño rico que agarró porque la OMS le hizo críticas a su pésimo manejo de la emergencia sanitaria.

2.- Venezuela | Lorenzo Mendoza, borracho de tanto lucro
En Venezuela, uno de los magnates hijos de papá que ha sido promocionado desde hace años como posible “gerente exitoso” para el país es Lorenzo Mendoza, el dueño de Empresas Polar.
Sin haber incursionado aún en la pugna política propiamente dicha, Mendoza pasará a la historia de esta pandemia como uno de los protagonistas más patéticos del debate sobre el tema en Venezuela.
El supermillonario (uno de los tres venezolanos que aparece en las listas de Forbes y otros rankings similares) no figuró públicamente durante las primeras semanas ni siquiera para ofrecer un lote de tapabocas a algún hospital. Luego, cuando se dignó a aparecer, fue en en un video, haciendo lobby para que las autoridades militares les permitan a sus franquiciados (exempleados de Polar que fueron despedidos y contratados de nuevo, haciéndoles creer que ellos también son empresarios) vender cerveza en plena cuarentena, en lugares sin licencia de licores.
Como dice un viejo amigo: ¡Se cuenta y no se cree! •

3.- CHILE | Piñera ¿se hace el imbécil… o es?
Otro de los personajes que han sido vendidos como ejemplos exitosos de la incursión de los hombres de empresa en la actividad política es el multimillonario chileno Sebastián Piñera.
Igual que Trump, es un hijo de papá que llegó al mundo con su fortuna asegurada, merced a negocios jugosos de su padre (y luego, de él mismo) con el genocida Augusto Pinochet.
La ilusión de prosperidad del Chile gobernado por Piñera se hizo trizas el año pasado, con una ola de protestas que apenas si amainó como consecuencia del Covid-19. Pero la pandemia ha sido otra demostración de que un ricachón en la presidencia solo está allí para cuidar sus propios intereses, los de la oligarquía a la que pertenece y los del gran capital multinacional.
En los últimos tiempos, a Piñera le ha dado por hacerse el imbécil (¿…o será que lo es?), diciendo cosas como que su gobierno amparará a mujeres después de los trece meses de embarazo, al tiempo que su ministro de Salud explicaba, con mucha seriedad y portando mascarilla, que allá en Chile cuentan los muertos del coronavirus como casos “recuperados” porque, claro, “ya no van a contagiar a más nadie…” •

4.- BRASIL | Bolsonaro: La derecha en modo ultrarretardatario
En Brasil, Jair Bolsonaro no le pierde pisada a Trump. Pareciera que se ha propuesto imitarlo en todo.
Lo primero que hizo fue desestimar la amenaza, decir que era una gripe sin importancia y que los brasileños la superarían tranquilamente. De resultas, Brasil es por mucho el primer país por número de infectados en Suramérica, pero Bolsonaro sigue negándose a tomar medidas.
Por el contrario, ha desautorizado a los gobernadores y alcaldes que han ordenado cuarentenas y medidas de distanciamiento social.
Bolsonaro, que es el emblema de una derecha ultrarretardataria, se apoya en una base social increíblemente retrógrada, entre quienes hay grupos “terraplanistas”, es decir, que aún sostienen que la tierra es plana, entre otras nociones precientíficas. ¿Qué de extraño tiene, entonces, que crean que el Covid-19 es un invento de los comunistas para perjudicar a su líder? •

/maye