Presidente venezolano saluda al pueblo musulmán en el inicio del sagrado mes del Ramadán
El presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, saludó este jueves al pueblo musulmán del país y del mundo quienes celebran este jueves el inicio del sagrado mes del Ramadán.
Dijo a través de sus cuentas en las distintas redes sociales: «Ratificamos nuestros votos porque la espiritualidad, la fe y la reflexión, nos ayuden a enfrentar esta batalla por la salud de la humanidad. ¡Ramadán Mubarak!».
El Ramadán es el mes santo del calendario musulmán que empezó este jueves 23 de abril y culmina el próximo 23 de mayo, y que en esta oportunidad lo celebrarán de manera diferente ante la pandemia del nuevo coronavirus, según explicó al medio español Europa Press Yousef Mustafa, director de la Comisión Islámica de España (CIE).
Dijo que “es cierto que este año el mes de Ramadán lo vamos a afrontar de manera distinta, pero sigue siendo muy especial para los musulmanes. Lo vivimos con la misma ilusión que cualquier año, sin embargo no afecta al hecho en sí de ayunar. El Ramadán es un acto de adoración personal y de purificación”.
Los más de 2,1 millones de musulmanes que residen en España lo vivirán en unas circunstancias muy distintas a las de otros años debido a la pandemia por Covid-19.
Será una buena ocasión para “estrechar las relaciones familiares al ayunar en casa, de una forma espiritual”.
Todos los días deben ser iguales en un calendario secular, pero no lo son en los calendarios religiosos. En el caso musulmán todo el mes del Ramadán, el noveno del calendario lunar árabe, es la celebración del acontecimiento más especial de todos, dado que se festeja el descenso del cielo a la tierra de la palabra de Dios, el Corán.
Durante el Ramadán, las puertas del cielo se abren más que nunca. Así como bajó la palabra de Dios, la palabra de los que rezan le llega de manera más eficaz que en cualquier otro momento.
Para recibir las bendiciones del Ramadán, las mujeres y los hombres que estén en buen estado físico deben ayunar a lo largo del mes, del mismo modo que los jóvenes de ambos sexos que hayan llegado a la edad de la observancia religiosa.
Como lo prescribe el Corán, el ayuno diario empieza antes del amanecer y termina con la puesta del sol. Están exentos de ayunar los que no puedan dejar de comer o beber por ser de edad avanzada, tener enfermedades u otras razones, pero igual reciben las bendiciones de este mes.
El Ramadán es más que abstenerse de comer o beber durante el día. Es un momento de contemplación, devoción y rememoración de Dios, en especial por medio de la lectura y la recitación del Corán.
También es importante ocuparse del bienestar de los menos afortunados de la comunidad, al donar a los pobres, en especial, a fines de mes. Para atenuar y sofocar los malos actos dentro de una familia, como hablar mal de alguien, tener rencores y mentir, se realiza una introspección intensa y se debe estar más consciente de Dios durante el Ramadán.
Fuente agencias
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